lunes, 14 de septiembre de 2020

Capítulo 23



Max entra en el cuarto de atrás del bar. Ese lugar que tan buenos recuerdos le trae. Se sienta en los sacos del peso con nostalgia. Acaricia cada lugar que tiene el aroma de Franco.
--fuiste mio, mi amor. Fuiste mío.
Piensa en el placer que sintió cuando hacia el amor con Franco. Un placer no sólo del cuerpo sino tan bien espiritual.
--no fuiste mi hermano. No amé a mi hermano.  Amé a un hombre. Te amé a ti.
En su cartera tiene una foto de él y su hermano abrazados.
--Nunca sentí que fueras mi hermano..siempre te sentí mi amor..Eres eso, mi amor.
Sus ojos están llenos de lágrimas. Nunca había estado separado de su hermano y le duele mucho pasar por primera vez una noche sin él. No poder verlo. Habla con mucha tristeza.
--recién me fui y ya te echo de menos.
Mira a su alrededor. No puede dejar de mirar ese lugar y su cuerpo tiembla al recordar ese momento:
--mi mejor momento. Mi día más feliz.
Cierra los ojos y le parece estar viendo a Franco, desnudo. Temblando de miedo en sus brazos. Abre los ojos y mira esa foto:
--¿¿qué ley absurda es la que nos impide amarnos? ¿?¿¿quien dijo que los hermanos no se pueden amar?¿¿quien? Si nos pasó es porque es porque se puede.

Javier entra en el dormitorio de Camila.
--¿¿qué haces aquí?
Él la mira con cara de depravado.
--me enteré que estás solita --dice con ironía-- y vine a calentarte la cama.
Ella lo bofetea, él la besa y acaban haciendo el amor.


Franco está tambien muy atormentado. No concibe su vida sin su hermano y le duele como se fue.  Está en el baño mirándose al espejo:
--¡¡soy un degenerado ¡¡ ¡¡soy un degenerado¡
No puede evitar que se le dibuje una sonrisa al recordar cuando hicieron el amor.
--Mi primera vez, fue mi primera vez...
David entra en boxers y lo ha oido:
--¿¿¡te estrenaste? ¿¿¿como? ¡¡por fin¡ ¡¡me alegro¡ ¿¿y con quiyen fue?
Franco se pone muy nervioso:
--¿estrenarme? no... no... ¡¿de donde sacaste esto?
--bueno te escuché...
--¡¡era otra cosa¡
A David lo que más le extraña es ver a su hermano tan nervioso, como si ocultara algo.
--¿entonces aún eres virgen?pero ¿¡todo está bien?¡
Aunque no siente nada por David, aunque su cuerpo vibra sólo pensando en Max, a Franco no le parece bien estar con un semidesnudo David en el baño. Piensa en lo que sentiría éste si supiera que se acostó con su hermano.
--¡¡sí, todo esta bien¡
Franco se va alterado. Sale del baño. David lo sigue:
--todo está bien? ¿es por Max? ¿porqué se fue?
Javier se une a ellos.
--A mi también me encantaría saberlo¿¿qué pasó?
Franco quiere irse pero Javier lo agarra del brazo.
--¿¿qué te hizo esa bestia?
Franco no dice nada. Se pone muy nervioso.  David lo defiende:
--¡¡dejalo en paz¡ ¡¡Max jamás le haría nada a Franco¡ ¡¡lo adora¡ ¡¡seguro que se fue por Camila... esa matrimonio nunca fue... No me extraña que se haya roto... lo que me extraña es que hayan durado tanto¡
Javier no queda muy convencido:
--¿¿es eso cierto?
Pero Franco no le contesta. Lo mira con mala cara y se va.  Javier quiere hablar con David pero éste también lo ignora.
--¿¿¿porqué nadie me da bola??
A Javier le duele que sus hermanos lo ignoren pero piensa que ahora que Max no está se podrá ganar el cariño de sus hermanos pequeños.
--todo se paga en esta vida. Yo me tuve que ir y perdí a mis hermanos. Ahora es esa bestia la que se va, la que perderá los afectos que ahora tendré yo.

Franco esta ya metido en la cama (sofa). David se prepara para acostarse.
--No te preocupes por Javier. Es un tarado. Max se fue por eso, por Camila ¿no?
Franco no le dice nada. Se queda muy triste. Pensando en Max, en todo lo que compartieron. David sigue hablando.
--siempre pensé que si Max se iba algún dia de esta casa tú te irías con él.
Franco mira a su hermano nervioso. Temiendo que lo haya descubierto:
--¿¿¡porque?
Pero David está muy lejos de saber lo que en verdad está ocurriendo:
--Erais más que hermanos... erais complices... erais como uno solo.
Franco no escucha a su hermano. Se mente vuela, no hace más que recordar los momentos que vivió con Max. Está muy atormentado y lo que más le atormenta es que lo echa de menos y quisiera sentirse tan bien como cuando estaba en sus brazos. Y aunque no deja de repetirse:
--¡¡no puede ser¡ ¡¡no puede ser¡
Siente un deseo irremediable de correr a los brazos de su hermano. Más no está dispuesto a hacerlo.

1 semana después...  Max está limpiando unas mesas en su trabajo. Se emociona al ver a Franco.
--viniste.
Está muy emocionado.
--quería saber como estás.
Los dos hermanos se miran con mucho cariño aunque Franco marca la distancia. No deja que su hermano lo toque, aunque desea besarlo y abrazarlo. A Franco le pone nervioso estar en ese lugar en el que se acostó con su hermano. Le trae malos recuerdos y a la vez muy bueno. Max lo hace sentar.
--te invito a lo que quieras.
Le duele ver lo distante que es su hermano con él aunque:
--me alegro que hayas venido, que te preocupes.
--sabes que yo te quiero mucho, eso no ha cambiado aunque ya no podamos vivir juntos.
Max le sonríe y esa sonrisa mata a Franco. No lo mira directamente porque quedará atrapado en su mirada.
--no te preocupes por mi. Estoy bien ¿y tú?
--¿y dónde te estás quedando en...?
Franco no puede decir, no puede nombrar el sitio en el que se acostó con su hermano. Max sonríe. Los dos se miran con complicidad.
--no., recién ayer me mudé. Alquilé un apartamento., es chiquito pero para mí solo.
--para ti solo --dice triste Franco pensando en los planes que siempre hicieron para vivir juntos.
--bueno puedes venir a vivir conmigo. --le dice Max con cariño.
Le acaricia la mano. Franco no la rechaza. Lo quiere, le gusta que le toque. Pero sabe que no debe, que no puede pasar nada entre ellos.
--no puedo, no puedo después de lo que ha pasado.
--yo ya no podría volver a lo de antes.
--lo sé.
Los dos se miran con amor y con mucha tristeza.  Se aman y sufren por ese amor.
--igual estás invitado, puedes venir a verme siempre que quieras y también si algún día te querés quedar...
Franco se levanta nervioso.
--¡¡no... eso no puede ser¡
Se pone nervioso porque eso es lo que más quiere y se siente culpa. Max le apunta la dirección en una hoja de las que anota los pedidos de la mesa y se las da:
--buscame para cualquier cosa que necesites.
Franco no se puede controlar y abraza a su hermano. Están los dos juntos por un momento en silencio, disfrutando el uno del otro.








Capítulo 22












Franco rechaza a Max. Está sufriendo por esa relación inesperado que ha surgido entre ellos. Se sienta en unos escalones, tiene ganas de llorar. Max se sienta a su lado. Lo trata con mucho cariño. Lo acaricia pero Franco lo rechaza. Se aparta un poco de él pero no se levanta.
--si hubiera sabido que ibas a cambiar conmigo nunca lo hubiera hecho. Te juro que habría prefiero morir antes que lastimarte.
Franco mira a su hermano atormentado. Roto de dolor. Sus ojos llenos de lágrimas.
--me parte el alma verte así --dice Max con un hilo de voz.
Franco lo mira y con angustia dice:
--somos hermanos y hemos cogido¡¡es horrible ¡¡
Max trata de calmalo, que no se sienta tan monstruoso:
--¿crees que somos los primeros hermanos...? entre los homosexuales es normal que la primera vez sea con un familiar.
Y ese comentario que pretendía calmarlo hace que se decepcione:
--entonces sólo es eso... ¿sexo?
Max le pone las manos en las mejillas:
--no, es amor. Mirame a los ojos¿¿no te das cuenta?
Los dos se miran fijamente. Franco desea abrazarlo. Besarlo pero sabe que no está bien.
--no me gusta. Me hace sentir mal.
--te sentí mío. Fuimos uno por un momento. Nos amamos.
Max habla con amor, con dulzura. A Franco le conmueve recordar la ternura de ese momento. En lo bien que se sintió en los brazos de su hermano:
--pero ahora estoy atormentado.
--no quiero que sufras.
--¿y que esperabas?
Franco le reprocha con los ojos rojos de sangre.
--Franco...
Franco no lo quiere escuchar. Se levanta.
--¡¡Franco nada¡ ¡¡Franco nunca más, ya no eres el hermano al que yo adoraba. Ahora te has convertido en...¡
Se le eriza la piel sólo de pensarlo. No puede decirlo. Se levanta. Mira a su hermano muy herido:
--¡no me sigas. No me busques nunca más...¡ ¡¡olvida que existo¡
Franco se va llorando dejando a su hermano atormentado.




Cuando llega a la casa Max ve que no hay nadie más. Sólo Franco llorando encerrado en el baño. Toca a la puerta. Le habla muy cariñosamente:
--abre, tenemos que hablar. Abre Franco.
Después de lo que han vivido ya no lo puede tratar como a un hermano pero se le hace extraño tratarle como a una pareja.
--¡¡no, dejame en paz¡ ¡¡no te quiero ver¡
--pues no te queda de otra --Max dulcemente--vivimos juntos.
Franco abre la puerta. Está llorando:
--¿esto es lo que querías?¿destruirme la vida?
Max acaricia las lágrimas de su amado. Está conmocionado. No pensó las consecuencias de lo que hacía. Él ha vivido durante tanto tiempo atormentado por ese amor imposible que ahora le duele que Franco esté sufriendo.
--no soporto verte llorar.
Franco no puede estar cerca de su hermano sin estremecerse. Sin sentir una fuerte atracción hacia él. Sin sentir ganas de besarlo, de abrazarlo. De hacer el amor. Es eso lo que principalmente le hace sufrir. Darse cuenta que sus sentimientos hacia su hermano Max más que fraternales son de enamoramiento. Es por eso que lo rechaza, que lo agrade.
--¡¡y yo no soporto verte, saber que eres mi hermano y que perdí la virgnididad contig¡
--tenias muchas ganas de estrenarte --dice Max con dulzura.
--¡¡pero no así¡
--¿te arrepientes?
Aunque no es verdad dice que si y a Max le duele que no sienta que sea el día más feliz de su vida.
--¿Me odias porque sientes que te obligué?Yo sentí que querías lo mismo que yo... que en ese momento los dos lo...
Franco no le deja seguir:
--¡¡callate¡ ¡¡no sigas¡
Max rompe a llorar:
--perdoname si te obligué... si te arrastré a hacer algo que no querías.
Ahora es a Franco a quien le duele verlo sufrir:
--no me obligaste,  lo hice porque quise.
--¿y entonces?
Franco decide abrirle su corazón. Se lleva las manos a la cabeza. Se acaricia el cabello:
--ese es el problema, que me gustó hacerlo ¡y esta mal¡ ¡¡somos unos degenerados ¡
Por un lado a Max le gusta que Franco diga que disfrutó estando con él y por otro lado le duele que sufra.
--te entiendo, yo he llorado tantas veces porque tú crecías y me veías como un hermano y yo te amaba y quería matar ese amor pero no podía. Crecía y crecía. No quería que sufrieras como yo... sólo... te amé.
Las sinceras palabras de Max conmueven a Franco. Llora en sus brazos. Max lo trata con tanto cariño que a Franco le hace sentir bien:
--ojala no fueras mi hermano.
--Franco --dice Max conmovido.
--Aunque nunca pensé que tuviera mi lado gay te juro que si no fueras mi hermano no renunciaría a esto que me está pasando... a las cosas que estoy sintiendo.
--¿entonces te pasan cosas conmigo?
Se miran con emoción y con dolor:
--Nunca habría llegado tan lejos contigo de no ser así.
Y vuelve a llorar:
--¡¡pero es algo que es imposible y verte todos los días y saber que no te puedo tener... me está matando¡
--¿quieres que me vaya?
Es una pregunta que le duele en el alma hacerla y a Franco contestar. Es un si que Max siente como una puñalada. Los dos hermanos-amantes se quedan un buen rato en silencio. Con ojos llorosos. Max siente que su vida ha acabado, que si Franco no quiere nada con él todo está perdido. Franco rompe el silencio para decirle:
--lo siento.
Max le pone la mano en los hombros y le sonríe con melancolía:
--no te preocupes.
Se dirige a su cuarto y pone unas cuantas cosas en la maleta. Franco va con él. Le duele mucho que se tenga que ir.
--¿entiendes que quiera que te vayas no? No quiero que me odies.
--claro que no. Nunca te podría odiar --dice Max con cariño.
--¿y donde vas a ir?
--Podré quedarme en el cuarto del bar unos días, podré alquilar algo. No te preocupes por mí.
--¿y Camila?
--Me casé con ella para que no se supiera que soy gay. Ahora en realidad ya nada me importa.
Franco sufre mucho al ver a su hermano irse con una maleta. Antes de que salga lo llama. Max lo mira con la esperanza que haya cambiado de opinión. Quisiera pero no puede.
--perdoname por no atreverme a jugarmela por ti.
Max no le dice nada. No podría, le sonríe. Lo mira con cariño para que sepa que lo entiende, que todo está bien. Max cruza el umbral de la puerta. Franco se echa en sus brazos.
--te quiero mucho.
Max asiente con la cabeza.
--yo también.
Estan apunto de besarse pero los dos se controlan. Max se va. Franco cae al piso, detrás de la puerta llorando atormentado. En el ascensor, Max descarga todo su dolor.





Capítulo 21




Javier está seguro que en torno a Franco hay un secreto. Algo que hace que su padre lo odie. Javier no está dispuesto a hablar.
--¡¡mis cosas no son asunto tuyo...¡
--¡¡sí cuando tienen que ver con mis hermanos...¡
--¿¿si te preocupaban tanto porque te fuiste? ¡¡ahora no vengas a reclamar...¡ ¡¡si no te gusta como están las cosas en mi casa... te puedes ir cuando quieras...¡
Javier mira a su padre decepcionado:
--¿me estás corriendo?
--No, sólo te estoy pidiendo que no te metas en mis cosas...
Javier no quiere pelearse con su padre. Es el único que no es propietario de la casa, sus hermanos lo odian. No quiere dar más motivos para que lo inviten a irse. No se quiere ir para vigilar a Franco... para estar con Camila. Ya que su padre no le hace caso, habla con David. A éste le molesta que Javier se meta.
--¡¡tú no eres nadie en esta casa...¡ ¡¡no te metas con nosotros...¡
--¡¡soy el hermano mayor...¡
--¡¡no eres nada...¡
David lo deja hablando solo muy preocupado.

Aunque David no ha hecho caso a Javier. Si a tomado buena nota. Mientras se desnuda para meterse en la cama le habla:
--¿¿qué te pasa con Max?
Franco no se atreve a desnudarse. Se siente un depravado. Le incomoda que David esté en boxers. Es como si temiera darse cuenta que también se quiere acostar con él.
--Nada... nada.
David le pone la mano en los hombros. Lo trata con cariño. Franco se siente una basura.
--si supiera lo que hicimos con Max me partiría la cara. --va pensando.
Ya que no le dice nada, David trata de adivinar:
--estás enojado por lo que paso con la chica esa ¿no?
A Franco le tranquiliza que su hermano no tenga ni idea de lo que está pasando. Bastante tiene con sus remordimientos como para que sus hermanos, su padre lo miren con horror. Ya que no dice nada, David supone que es por eso:
--olvidalo... yo te presento alguna chica dispuesta y ya está... perderás tu virginidad de una forma fácil.
David pretende con eso animar a su hermano. No se da cuenta que así sólo lo angustia mal.  Siente terror de lo que pasaría si supiera que ya se estrenó y que fue con su hermano.
--estoy muy cansado.... luego hablamos. --dice Franco atormentado.
Le sorprende verlo dormir con pijama.
--¿No te desnudas?
--No hace frio.
Se mete en la cama y se hace el dormido. No quiere hablar con nadie. Llora en silencio. David tampoco insiste porque lo que quiere es que su hermano se duerma.  Acostado al lado de David Franco no hace más que pensar que se acostó con Max y se siente una basura. Por suerte David no le atrae y eso lo calma.
--si él supiera... si él supiera... --se va diciendo.
David salta de la cama. Va al baño.
--Tiene que venir... tiene que venir...
Luzia se acerca al baño. Él la mira con cara de depravado.
--sabía que vendrías...
Ella se hace la inocente. Se pone la mano en la cara:
--¡que horror... estas casi desnudo... tenias que haber cerrado la puerta¡ --dice con ironia.
--¿¿a qué estás jugando? --pregunta él muy excitado.
Ella lo mira picara.  Se acerca a él y cierra la puerta.
--contigo a nada...
Él la abraza, le hace sentir todo su excitado cuerpo.
--yo te voy a enseñar lo que es un hombre de verdad...
--¿tú y cuantos más...? --dice ella con coquetería.
--seguro que nunca un hombre te excitó tanto... --jadea él.
--te equivocas he estado con cientos de hombres mejores que tú y apuesto que las chicas con las que tu has estado se cuenta con los dedo de una mano y me sobran cuatro... ¿cuanto te cobraron?
--menos de lo que cobras tú,  puta¡ --ofendido.
--a ti no te haría ni un favor por todo el oro del mundo. .. maricon.
Él siente que si no se acuesta con ella se va a volver loco. A Luzia le encanta su hijastro. Desea tenerlo en la cama pero sabe que uso ocurrirá cuando ella este dispuesta. De momento se divierte haciendolo enfadar.


Aprovechando que está solo, Max va al salón para hablar con Franco.
--Franco.
Éste no le hace caso. Se hace el dormido. Está llorando. Max se pone en cuclillas. Le pone le acaricia la frente con ternura. A Franco le encanta el cariño que le da, un cariño que necesita pero que ahora siente sucio.
--sé que no duermes.
se da la vuelta para no mirarlo. Max sufre por el rechazo:
--quiero que sepas que te quiero mucho y que me mataría antes de hacerte daño.
Espera un rato para esperar que diga algo pero Franco no se mueve. Oye que sale David, pone la mano sobre su hermano:
--te quiero mucho.
Y vuelve a su dormitorio atormentado. Franco llora en silencio.
--¿¿porque tuvo que pasar esto?¿porqué?
Por un lado quisiera no haber encontrado jamás ese dvd y del otro se atormenta porque se sintió muy bien en brazos de su hermano.

Franco apenas duerme en la noche. Se levanta temprano. Está acostumbrado a ducharse y estar en el baño con todos los hermanos pero ahora no quiere. No se atreve. Es el primero y puede cerrar la puerta. Max tampoco ha dormido mucho y esperaba ese momento para hablar con él. Le duele ver que cerró la puerta.
--abre, tenemos que hablar.
Franco no quiere hablar. Sale ya vestido.
--nunca debiste olvidar que somos hermanos.
Su mirada de rencor de le clava en el alma a Max. No se atreve a decir nada. Toma un poco de fruta y se va al instituto. Se tiene que hacer frente a las burlas de sus compañeros por lo que pasó con la chica que lo iba a estrenar. Se rieyn de él y del cuida de su hermano. Nadie sospecha lo que está pasando y las burlas de sus compañeros no son nada en comparación a la angustia que está sintiendo. A la salida de clase se sorprende al encontrar a Max en la puerta. Con una sonrisa.
--¿qué haces aquí?
--pensé que podiamos hablar tranquilos ya que en la casa no me das bola... todos se estan dando cuenta.
--¿crees que sospechan?--con horror.
--no, es imposible.
--claro... es demasiado monstruoso. --con culpa.
--no te atormentes así, tenemos que hablar. --Max con cariño.
--pero yo no quiero --dice Franco alejándose de él.
Max lo ve irse triste. Le duele que lo rechace. Se va tras él.
--¡¡no me vas a dejar con la palabra en la boca¡¡
Franco se gira y le dice:
--¿¿¡y que me vas a hacer??
A Max le duele el desafio Franco lo mira con intensidad. Lo mira con rencor. Lo mira en profundidad y la mirada de su hermano lo conmueve. Se muere por besarlo. Y eso lo atormenta. Se derrumba, llora. Max lo mira con cariño, con pena.













Capítulo 20









Franco no sale cocina, no cena. No se atreve a mirar a la cara a los demás. Max se acerca a él.
--¿estás bien?
Le duele la mirada de Franco, es como si le reclamara algo.
--Lo que pasó fue porque los dos quisimos y los dos lo disfrutamos.
Y eso precisamente eso, que disfrutó acostándose con su hermano es lo que más traumatiza al joven Franco. Max lo trata con mucho cariño:
--entre los dos siempre hubo algo muy especial y no me gustaría que se rompiera.
Le acaricia la mano pero Franco lo rechaza. Lo mira casi con odio.
--No me mires así, me mata tu dolor.
--Pues dejame en paz ya obtuviste de mí lo que querías.
--Yo no quería eso, almenos no solo eso, yo...
Franco se quiere ir.
--No te vayas..
En ese momento se les une Javier:
--¿¿qué pasa aquí?
Franco no dice nada. Se va.
--Nada, ya me ocupo yo.
Javier mira a Max con odio:
--si me entero... --dice señalándolo con el dedo.
Max no le deja seguir:
--¿¿¡pero quien te has creído que sos? ¡¡me tenés podrido¡¡
Max se sienta en la mesa.
--¿Franco está enojado contigo? --pregunta David sorprendido.
Max tiene que hacer un gran esfuerzo para que no se le note la angustia por el rechazo de su hermano amado.
--No, no es nada... cosas de la edad.
Mientras Javier se sienta dice:
--tal vez se dio cuenta de la clase de persona que eres.
Max lo mira con odio.
--pues todos sabemos que Max es un perdedor y un fracasado... al igual que Franco... se nota que... --dice Javier padre.
--¿¿¡qué ibas a decir? ¿¿¿qué? --Max.
Javier padre se calla la boca. Sigue comiendo. Max suelta la servilleta y la tira a la mesa con violencia:
--¡¡Franco es tan hijo tuyo como los demás¡ ¡¡¡te debería dar vergüenza lo que haces¡
Dicho esto Max se va de la mesa. David no dice nada, Luzia le está acariciando los genitales con la pierna y eso lo está poniendo muy cachondo. Mientras ella sonríe traviesa a su marido. A Camila se le hace extraño tener a Javier en la mesa y le duele que él no le haga ni caso. Éste está preocupado:
--¿¿qué te pasa con Franco? De un momento a otro lo trataste como si no fuera tu hijo.
Javier padre  se levanta de la mesa:
--¡¡eso no es tu asunto¡
Y se va. Luzia se sienta al lado de David:
--¿¿como van tus cosas hijito querido? --dice con ironia.
Por debajo de la mesa mete su mano en la bragueta de él y hasta le acaricia el rabo. A David le cuesta mucho ahogar sus jadeos. Camila y Javier se miran de reojo. A los dos les pone muy nervioso la presencia del uno. Mientras Franco está llorando en el lavabo. Max toca a la puerta.
--abre, quiero hablar contigo.
--¡¡pues yo no¡
--si sigues así todos se van a dar cuenta que pasó algo.
Franco se lava la cara. Sale muy atormentado.
--¡¡no me persigas más¡ --le exige.
--Yo te quiero mucho. Eso no ha cambiado.
Max habla con dulzura Franco con rabia, con culpa.
--Ha cambiado todo¿no lo puedes entender?
--Lo que yo entiendo es que estás mal, es que te pasan cosas conmigo. Me gustaría que confiaras en mi, que me dijeras como te sientes.
El cariño de Max contrasta con el reproche de Franco:
--¿en serio no sabes como me siento?
Y vuelve al salón muy herido. Max se encierra en su cuarto. Agarra una fotografía de él con su hermano. Sus ojos se llenan de lágrimas. Recuerda el momento de más unión que ha tenido en su vida.
--Fue mi mejor momento..
Y le duele que Franco lo rechace. Franco quiere ir a la mesa pero no soporta ver a sus dos hermanos mirayndolo y él ocultando que se acostó con el hermano que falta. Va a la cocina. Javier se levanta. Necesita saber lo que le pasa.
--¿te ocurre algo? --Javier.
--No.
Quiere irse pero Javier lo agarra del brazo:
--¿¡qué te hizo el tarado de Max?
--nada... nada.
Javier lo siente demasiado angustiado.
--no se habrá atrevido a...
No lo dice pero Franco lo adivina. Le da horror que uno de sus hermanos sospeche lo que haya podido pasar:
--¿¿¡pero qué decís??¡¡
Franco se siente horrible. Tan culpable es el uno como el otro.
--¡¡somos unos monstruos¡
Le da horror pensar en lo que diría su padre, sus hermanos si supiera lo que ha hecho. Javier siente una duda que no se puede sacar. Entra sin llamar en el dormitorio de Max que está tumbado en la cama lloroso.
--¿¿¡qué querés ahora?
Javier lo agarra del cuello y lo levanta de la cama:
--¿¡qué le hiciste a Franco?¡
Max tiene miedo que Javier hable que diga que lo quise seducir. Max sabe que en esos momentos sería lo peor que le podría pasar porque Franco no lo entendería.
--¡¡Yo no le hice nada¡
--¡pues está muy mal¡
--¡¡no es tu asunto¡
Los dos hermanos se miran con odio.
--¡¡si descubre que le has hecho algo te mato¡¡
--¿¿porqué no te vas? ¡¡¿¿aquí no te quiere nadie?¡
Javier se va pero no dejar de mirar a Max amenazante. Entra en el dormitorio de su padre.
--¿¿qué es lo que te pasa con Franco??
A Javier le pone muy mal hablar del tema.
--¡¡nada... nada...¡ ¡¡dejame solo¡
--¿porqué cambiaste con él a partir que murió la madre? Era un niño ¡¡te necesitaba¡ ¡¿¿qué pasó?¡


Capítulo 29 y último

Ante la posibilidad de no ser hermanos, Max está muy ilusionado. Franco es más prudente: --no., no¡¡es muy apresurado...¡ Max le ...